Zonas de mercado residencial tensionado: cómo afectan a los contratos de alquiler en Euskadi

El acceso a la vivienda se ha convertido en uno de los principales retos sociales y jurídicos en los últimos años. En este contexto, la declaración de zonas de mercado residencial tensionado se configura como uno de los instrumentos más relevantes introducidos por la normativa reciente en materia de vivienda. En este artículo vamos a explicarte, de forma clara y práctica, qué son estas zonas, cómo se declaran y, sobre todo, cómo afectan a los contratos de alquiler en Euskadi, tanto para propietarios como para inquilinos.

¿Qué es una zona de mercado residencial tensionado?

La figura de la zona de mercado residencial tensionado se regula en la Ley 12/2023, de 24 de mayo, por el derecho a la vivienda, que establece un marco estatal aplicable en todo el territorio, incluyendo Euskadi. Se considera que existe una zona tensionada cuando se cumplen determinados criterios establecidos legalmente, entre ellos:
  • Que el coste medio del alquiler o de la hipoteca, junto con los gastos y suministros básicos, supere el 30 % de los ingresos medios de los hogares
  • Que el precio de compra o alquiler de la vivienda haya experimentado en los últimos cinco años un crecimiento acumulado de al menos tres puntos porcentuales por encima del IPC autonómico correspondiente
La declaración corresponde a las comunidades autónomas, que deben justificar la concurrencia de estos requisitos mediante un procedimiento administrativo específico.

¿Cómo se declara una zona tensionada en Euskadi?

En el ámbito del País Vasco, la competencia para declarar estas zonas corresponde a la Administración autonómica, conforme al reparto competencial en materia de vivienda. El procedimiento implica:
  • La elaboración de una memoria justificativa basada en indicadores objetivos
  • La delimitación geográfica de la zona afectada
  • La tramitación administrativa con publicación oficial
La declaración tiene una duración máxima de tres años, prorrogable si persisten las circunstancias que la motivaron.

¿Qué efectos tiene sobre los contratos de alquiler?

La declaración de una zona tensionada tiene consecuencias directas sobre los contratos de arrendamiento de vivienda habitual.
  1. Limitación del precio del alquiler
En determinados supuestos, la renta de los nuevos contratos queda limitada:
  • Si el arrendador es un gran tenedor, la renta deberá ajustarse al índice de precios de referencia que, en su caso, resulte aplicable conforme a la normativa estatal
  • En el caso de pequeños propietarios (no gran tenedor), la renta no podrá exceder, con carácter general, la del contrato anterior vigente en los últimos cinco años, una vez aplicada la actualización conforme a la normativa aplicable y, si no hubiera existido un contrato de arrendamiento en dicha vivienda en los último 5 años, se deberá ajustar al índice de precios de referencia
Esta limitación se introduce como medida especial dentro del régimen de la Ley de Arrendamientos Urbanos, que continúa siendo la norma básica en materia de arrendamientos.
  1. Diferenciación entre gran tenedor y pequeño propietario
La normativa distingue entre:
  • Gran tenedor: persona física o jurídica titular de más de diez inmuebles urbanos de uso residencial o una superficie construida superior a 1.500 m² de uso residencial, excluyendo garajes y trasteros. Esta definición podrá ser particularizada en la declaración de entornos de mercado residencial tensionado hasta aquellos titulares de cinco o más inmuebles urbanos de uso residencial ubicados en dicho ámbito.
  • Pequeño propietario: el resto de arrendadores.
Esta distinción es esencial, ya que el régimen de limitación de rentas es más estricto para los grandes tenedores. 
  1. Prórrogas obligatorias del contrato
En zonas tensionadas, el arrendatario puede solicitar una prórroga extraordinaria anual del contrato, por un plazo máximo de tres años, una vez finalizado el periodo de prórroga obligatoria previsto en el artículo 9.1 o el periodo de prórroga tácita previsto en el art. 10.1 de la Ley de Arrendamientos Urbanos. Durante estas prórrogas se mantienen las condiciones del contrato vigente, incluida la renta.
  1. Gastos y condiciones contractuales
La normativa también introduce medidas adicionales:
  • En contratos de vivienda habitual, los gastos de gestión inmobiliaria y formalización del contrato deben ser asumidos por el arrendador.
  • Se refuerzan las obligaciones de transparencia en la fijación del precio

¿Cómo afecta esto a los propietarios?

Para los propietarios, especialmente en zonas tensionadas, el escenario cambia de forma significativa:
  • Limitación en la fijación de la renta inicial
  • Mayor regulación del contrato de arrendamiento
  • Incremento de obligaciones legales
Ejemplo: Un propietario que quiera alquilar una vivienda en una zona declarada tensionada deberá analizar:
  • Si tiene la condición de gran tenedor
  • Cuál fue la renta del contrato anterior
  • Si resulta aplicable un índice de referencia
¿Y a los inquilinos? Para los inquilinos, la declaración de zonas tensionadas introduce mecanismos de protección:
  • Mayor estabilidad en el alquiler
  • Limitación en el establecimiento del precio de renta
  • Posibilidad de prórrogas extraordinarias
No obstante, también pueden producirse efectos indirectos, como una reducción de la oferta disponible.

Relación con la Ley de Arrendamientos Urbanos

Las medidas aplicables en zonas tensionadas no sustituyen la Ley de Arrendamientos Urbanos, sino que se integran en su régimen jurídico mediante disposiciones específicas. Esto implica que:
  • Se mantienen las reglas generales sobre duración, derechos y obligaciones del contrato
  • Se añaden limitaciones específicas en materia de renta, prórrogas y gastos
Por tanto, el régimen jurídico del alquiler en estas zonas requiere una interpretación conjunta de ambas normas.

Qué deben hacer ahora propietarios e inquilinos

Ante este nuevo marco normativo, es recomendable: Para propietarios
  • Verificar si el inmueble se encuentra en una zona declarada tensionada
  • Analizar los límites legales aplicables a la renta
  • Redactar contratos ajustados a la normativa vigente
Para inquilinos
  • Comprobar si la renta se ajusta a los límites legales
  • Conocer sus derechos en materia de prórrogas
  • Revisar las condiciones económicas del contrato

Conclusión

La declaración de zonas de mercado residencial tensionado supone un cambio relevante en el régimen jurídico del alquiler de vivienda. Introduce limitaciones a la renta, refuerza la protección del arrendatario y aumenta la intervención pública en el mercado. En Euskadi, su aplicación dependerá de las declaraciones concretas que se adopten, pero es evidente que estamos ante un escenario en el que propietarios e inquilinos deberán adaptarse a un marco normativo más regulado y exigente. Comprender estas medidas resulta esencial para evitar conflictos y garantizar que los contratos de arrendamiento se ajusten plenamente a la legalidad vigente.